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PMP Italia lleva electrificación y alta capacidad al movimiento de embarcaciones
Equipos eléctricos y electrohidráulicos ya mueven embarcaciones de hasta 40 toneladas, con control remoto, diagnóstico electrónico y soluciones desarrolladas para reducir la dependencia de tractores y máquinas grandes dentro de marinas y astilleros.
agosto de 2026
Cuando se habla de innovación en el sector náutico, la atención normalmente se dirige a lo que está dentro del barco: propulsión eléctrica, nuevos materiales, sistemas de navegación, inteligencia artificial y automatización. Pero existe una revolución tecnológica ocurriendo también en tierra, entre bastidores de las marinas y los astilleros.
Es justamente en ese espacio donde actúa la italiana PMP Italia, fabricante especializada en el desarrollo de equipos para movimiento y transporte en los sectores náutico, aeronáutico e industrial. La empresa, con sede en Dairago, en Lombardía, opera desde 1980 y dirigió una parte importante de su ingeniería hacia sistemas eléctricos capaces de desplazar cargas que llegan a decenas de toneladas.
En la náutica la propuesta es particularmente interesante: sustituir o complementar tractores, montacargas y otros equipos convencionales por máquinas compactas proyectadas específicamente para mover barcos, remolques y cunas dentro de espacios donde la precisión y la capacidad de maniobra importan tanto como la fuerza.
De 5 a 40 toneladas: la evolución de la línea Formula
Entre las soluciones que más llaman la atención está la familia Formula, formada por movilizadores electrohidráulicos que combinan tracción eléctrica con sistemas hidráulicos para elevar y desplazar las estructuras de apoyo de las embarcaciones.
El principio es relativamente simple pero tecnológicamente eficiente: el equipo entra bajo el punto de apoyo de la cuna o del remolque, asume parte de la carga mediante un brazo hidráulico y utiliza su propia tracción eléctrica para realizar el movimiento.
La Formula 3 utiliza bomba electrohidráulica de 300 bar y electrónica con sistema de diagnóstico, con capacidad declarada para mover hasta cinco toneladas. En la Formula 2 la capacidad sube a diez toneladas, con motor de 2 kW y brazo capaz de levantar tres toneladas. La Formula 1 ya entra en otra categoría operativa: brazo de elevación con capacidad para diez toneladas y capacidad de tracción de hasta 20 toneladas.
Pero son principalmente las versiones T30 y T40 las que muestran hasta dónde llegó esta tecnología.
Cuarenta toneladas comandadas a distancia
La Formula 1 T30 utiliza dos motores eléctricos de 2.000 W y tiene capacidad de tracción de hasta 30 toneladas. Además del sistema electrohidráulico de 300 bar, incorpora dirección electrónica, sistemas de diagnóstico y un control remoto que, según el fabricante, puede operar la máquina hasta 80 metros de distancia.
En la T40 la arquitectura es aún más robusta. Son dos motores eléctricos de 2.500 W y 48 V, brazo hidráulico con capacidad de elevación de 12 toneladas y capacidad de tracción declarada de hasta 40 toneladas. El modelo también utiliza dirección electrónica y radiocontrol con alcance informado de hasta 80 metros.
El control remoto no debe verse solo como una comodidad. En una operación de movimiento de grandes embarcaciones, permite que el operador elija una posición con mejor campo de visión, observando al mismo tiempo el barco, la cuna, los obstáculos y la trayectoria de la máquina. Es un cambio importante respecto a la lógica tradicional de un operador necesariamente sentado en un tractor o en un equipo de gran porte.
Tecnología también significa seguridad
Hay otro punto importante en esta evolución: la electrificación no es el único elemento tecnológico presente en estos equipos.
En las distintas versiones aparecen recursos como controles electrónicos con diagnóstico de fallas, electrofrenos, sistemas de apagado de emergencia, indicadores de carga de las baterías y dispositivos de protección contra aplastamiento. En las versiones T30 y T40 entran además dirección electrónica y radiocontrol.
Esa combinación muestra una transformación que empieza a llegar a la infraestructura náutica: la máquina deja de ser solo una fuente de fuerza y pasa a incorporar sensores, control electrónico y sistemas auxiliares de seguridad.
No son solo los barcos grandes
La estrategia de PMP es interesante porque no empieza en las 40 toneladas. El fabricante tiene una familia bastante amplia de equipos menores para mover remolques y embarcaciones dentro de marinas, patios y astilleros. El catálogo náutico actual incluye Micro Tug, Mini Tug, MTPlus, TC 500, TC 1000, Power Tug 4WD, las Formula 1, 2 y 3, las T30 y T40, el Jet Ski Tug y hasta soluciones para operaciones en playa y terrenos específicos.
El Micro Tug, por ejemplo, es un pequeño movilizador eléctrico de 24 V proyectado para capacidades de remolque de hasta 1.200 kg. El Mini Tug llega a aproximadamente 2.500 kg. En el otro extremo de esa categoría está el MTPlus, que utiliza motor eléctrico brushless de 1.900 W y 48 V y tiene capacidad declarada de tracción de 14 toneladas en piso plano. El brazo hidráulico admite carga de hasta una tonelada sobre la esfera de enganche.
Esa variedad es importante porque muestra que la electrificación puede aplicarse desde el movimiento cotidiano de pequeñas embarcaciones hasta operaciones con grandes yates.
¿Y cuando ni el piso ayuda?
Otro ejemplo interesante del portafolio es el Tug Amphibious, desarrollado para ambientes donde un equipo convencional encuentra dificultades de operación. El modelo utiliza orugas, transmisión hidrostática, estructura en acero inoxidable y componentes preparados para ese tipo de ambiente. La capacidad declarada de remolque es de cuatro toneladas.
Eso abre aplicaciones en playas, rampas y áreas donde la arena o las irregularidades del terreno hacen más compleja la movilización de embarcaciones. Es justamente ahí donde este tipo de tecnología empieza a superar el concepto de simple remolcador eléctrico y pasa a formar parte de la planificación de la infraestructura náutica.
La tecnología náutica que se queda en tierra
Existe una consecuencia mayor detrás de estas máquinas. Una marina moderna no depende solo de muelles, plazas y travel lifts. Depende de una cadena de movimiento terrestre que necesita poner barcos en el agua, retirarlos, llevarlos a mantenimiento, reposicionar embarcaciones y aprovechar cada metro disponible del patio.
Cuanto mayor la embarcación, más compleja se vuelve esa logística. Equipos compactos capaces de mover grandes masas pueden permitir nuevos diseños de circulación y almacenamiento, además de reducir la necesidad de realizar determinadas operaciones con vehículos de grandes dimensiones.
La electrificación agrega otro componente: como no existe combustión en el propio equipo, no hay emisión de gases de escape en el punto de operación. En espacios cerrados o parcialmente cerrados de mantenimiento y producción, eso puede representar una ventaja operativa adicional. Es importante destacar, sin embargo, que el impacto ambiental completo depende también del origen de la electricidad utilizada para cargar las baterías y del ciclo de vida de los equipos.
La tecnología supera la marina
El conocimiento adquirido por PMP en el movimiento de grandes cargas ya aparece también en otras aplicaciones. En material divulgado por la empresa en 2026, además de la familia náutica Formula y de los remolcadores eléctricos, aparecen soluciones como el Star-Go, proyectado para mover semirremolques de hasta 40 toneladas, y un equipo específico para movimiento de contenedores de hasta 12 toneladas.
Es una demostración interesante de cómo tecnologías desarrolladas para logística industrial, aeroportuaria y náutica terminan cruzándose. Y es también exactamente el tipo de innovación que merece atención cuando se discute la próxima generación de marinas y astilleros.
Una transformación poco visible, pero estratégica
Quizás la parte más interesante de la tecnología de PMP Italia sea justamente aquello que representa. La electrificación del sector náutico no ocurrirá solamente en los motores de los barcos.
Llegará a los guinches, tractores, travel lifts, vehículos de apoyo, equipos de mantenimiento, sistemas de movimiento y a prácticamente toda la operación terrestre que existe alrededor de una embarcación.
Cuando una máquina eléctrica compacta pasa a mover 30 o 40 toneladas con comando electrónico y operación remota, hablamos de algo mayor que sustituir un motor a combustión por baterías. Hablamos de rediseñar la logística de una marina o astillero.
Y, para la transición de la Economía del Mar a una verdadera Economía Azul, quizás algunos de los cambios más importantes no estén navegando. Estarán trabajando en el muelle.
La línea Formula, de la menor a la mayor capacidad
| Modelo | Motorización | Elevación | Movimiento |
|---|---|---|---|
| Formula 3 | 1.000 W / 24 V | 2 t | 5 t |
| Formula 2 | 2.000 W / 24 V | 3 t | 10 t |
| Formula 1 | 2.000 W / 24 V | 10 t | 20 t |
| Formula 1 T30 | 2 × 2.000 W / 24 V | 10 t | 30 t |
| Formula 1 T40 | 2 × 2.500 W / 48 V | 12 t | 40 t |
Capacidades declaradas por el fabricante.